Posteado por: Gabriel Posada | 10 Septiembre 2008

Elegía: La Sobriedad Sensual de Penélope Cruz

Elegía es una película de Abril de 2008 protagonizada por la actriz española Penélope Cruz, en la que encarna el papel de una estudiante de arte en Nueva York, seducida por un profesor madurado por los años y desestabilizado por las malas experiencias con las que se niega a crecer y a darle un chance al amor, hasta que conoce a Consuela, una mujer joven muy interesante, de ascendencia cubana [pero con acento español], que sacude su mundo y replantea sus sentimientos.

Guardé el tiquete de la película “Elegía” por una semana para no olvidar escribir el testimonio del sutil regalo que hace durante un par de minutos la directora Isabel Coixet a los fanáticos del bello cuerpo de Penélope Cruz. En un desplazamiento breve como el recorrido de un paisaje perfecto desde las montañas hasta el valle en un día despejado, allí se ve sobria pero sensual, atlética pero delicada, delgada pero definida, con esa cara de niña y labios de mujer, con estatura de modelo y tetas normales, pulidas y decentes; “eres una pieza de arte” le dice con toda razón el enamorado personaje adulto que protagoniza el calvo británico Ben Kingsley [Ghandi].

El placer de ver esta sobria película estrenada en Berlín y basada en una novela de Phillip Roth que al final da un giro imprevisto hacia un delicado tema contemporáneo no radicó sólo en los fabulosos desnudos de la Cruz, sino en el reparto del film y la sala donde la están proyectando. Un viejo teatro independiente, uno de los últimos sobrevivientes que ahora pertenece a la cadena Regal en Atlanta, llamado el Tara, nombrado a partir del clásico “Gone With The Wind” en el que se ven esas películas raras independientes y extranjeras a las que van cinco gringos. Aunque se vuelve un poco lenta en ciertos diálogos, el reparto la hace impecable; al lado de Penélope Cruz y Ben Kingsley actúa el inmenso Dennis Hopper como el mejor amigo del goloso profesor David Kepesh, Patricia Clarkson, que no se ve nada mal en su madura interpretación de la amante, y la cantante Deborah Harry [Blondie] en un papel secundario. “Elegía” es un buen aperitivo antes de ver Vicky Cristina Barcelona, para lo que me han recomendado acertadamente leer primero a Woody Allen, que puede pensar lo mismo que yo sobre un paneo fílmico sobre el cuerpo y las tetas de la Cruz.    

Gabriel Posada
Atlanta GA
Septiembre 10 de 2008


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